NAZIS EN EL ALTO VALLE
Texto por Revista Altoparlante.
Si bien la gran mayoría de los criminales y jerarcas nazis optó por la zona de los lagos como lugar de residencia o de paso, otros eligieron el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, y acá hay que detenerse en tres nombres: Joseph Mengele, Albretch Boehme y Erwin Fleiss. De todos ellos, es Mengele el más (tristemente) célebre. Se lo conocía como el “Ángel de la muerte”, vestía de impecable blanco y olía siempre a lavanda. Se trataba de un médico que, a través de macabros experimentos, mataba con frialdad y sin preocupaciones, principalmente en el campo de concentración de Auschwitz. Estaba obsesionado con la genética y principalmente con el hallazgo de gemelos. A nuestro país ingresó con el nombre falso de Helmut Gregor, tuvo un consultorio médico en Buenos Aires y luego se dedicó a visitar asiduamente nuestra zona (también Bariloche y la cordillera). Lo vieron en Allen y en Cervantes, donde solía quedarse varios días en una chacra a la vera de la ruta. Murió ahogado en una playa cercana a San Pablo, Brasil en 1979.
Esa chacra en la que Mengele pasaba sus días valletanos era propiedad de Albrecht Boehme, misterioso teniente piloto nazi que se radicó en el Alto Valle y llegó a ser presidente de la Cámara Agraria de Cervantes. Por su ubicación, tenía contacto permanente con la VI brigada de Infantería de Montaña ubicada en nuestra ciudad. No solamente Mengele sino varios otros nazis importantes se hospedaron en la propiedad de Boehme. Murió allí en 1977. Erwin Fleiss vivió en Cipolletti, donde murió en 1964. La historiadora Rosana Süther, directora del museo Gregorio Álvarez de Neuquén, en su trabajo “Erwin Fleiss, el jerarca nazi que vivió en el Alto Valle – Parte de la tesis en licenciatura Identidad sociocultural y política de las colonias germanas del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, 1920 -1950″ cuenta incluso de su multitudinario funeral, inusual para la época en esta ciudad: “Cuando salíamos del puente carretero, el cortejo fúnebre ya había pegado la vuelta en la Coca Cola. Y cuando nosotros íbamos llegando a la Coca Cola, todavía salían autos del puente carretero, y eso que estamos hablando del año 1964″. En su investigación, Süther reseña que “en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, Erwin Fleiss se dedicó a la venta de equipos de aspersión y fertilizantes de la química Monsanto, recorría las chacras en un rastrojero sin sospechar sus vecinos de que posteriormente el CEANA lo señalaría como un jerarca nazi”. La CEANA no es otra que la Comisión de Esclarecimiento de las Actividades Nazis en Argentina creada durante la segunda presidencia de Carlos Menem por idea del canciller Guido Di Tella. En el listado de criminales de guerra que dio a conocer esta comisión a principios de la primera década de nuestro siglo, figura Fleiss y su domicilio en la provincia de Rio Negro. Así, se supo con el correr de los años que Neuquén, Cipolletti, Allen y otros puntos en el Alto Valle eran lugares de paso para los nazis que iban desde la zona de los lagos a Buenos Aires.






































